El tiempo es espiral
Acrílico sobre canvas
162x130cm
Desde hace algunos años siento que el tiempo no es lineal, sino que avanza en espiral. No caminamos en línea recta: atravesamos experiencias que regresan transformadas, repitiendo patrones que adoptan nuevas formas.
Aquello que no resolvemos reaparece. No es exactamente lo mismo, pero sí pasa por el mismo lugar del espiral, con otro rostro, otro cuerpo, otra circunstancia.
Esta multitud representa a todas las personas que cruzan nuestra vida y cómo algunas de ellas nos hacen sentir que hemos dado la vuelta completa, como si estuviéramos frente a una situación conocida. Sin embargo, no estamos en el mismo punto: estamos en otro nivel del recorrido.
La obra recuerda que no estamos condenados a repetir la experiencia de la misma manera. La verdadera evolución no consiste en evitar que el espiral vuelva a pasar por el mismo lado, sino en elegir atravesarlo de forma distinta.




