Timidez Botánica
Acrílico sobre lienzo
73x116cm
El punto de partida de esta obra es un fenómeno natural que siempre me ha fascinado: la timidez botánica. Ese momento en el que los árboles, aun creciendo muy cerca unos de otros, evitan tocarse. Desde abajo, sus copas crean una red de pequeños espacios de luz, como si existiera un acuerdo silencioso entre ellos. Es un misterio de la naturaleza que habla de convivencia, respeto y equilibrio sin palabras.
Quise observar ese gesto y trasladarlo a las multitudes humanas.
Vista desde el cielo, esta escena muestra a un grupo de personas muy próximas entre sí, pero sin tocarse. Los cuerpos se organizan de manera casi orgánica, creando espacios entre ellos que recuerdan a esas formas que aparecen entre las copas de los árboles. Las figuras están vestidas de verde, como si fueran parte de un mismo ecosistema.
Timidez botánica propone mirar las multitudes como organismos vivos: sistemas sensibles, intuitivos, capaces de encontrar armonía entre la cercanía y el respeto, entre la celebración y el silencio.





